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“Prohibido ir a la playa en coche tuneado”

  • Posted on agosto 20, 2009 at 10:04

Los ayuntamientos engrosan cada año la lista de restricciones en sus costas – Multas por hacer nudismo, “evacuaciones fisiológicas” en el mar o tocar la guitarra.

Aunque las vacaciones invitan a relajar incluso las costumbres, no todo vale en las costas andaluzas. Muchos de sus municipios disponen de una batería de normas que, con el tiempo, se hace cada vez más restrictiva. Después de prohibir el acceso a las playas a los perros, la acampada o de perseguir a los que juegan a la pelota en la orilla, algunos ayuntamientos han decidido emprender una cruzada contra el nudismo. A las restricciones que ya había impuesto el pueblo de El Ejido (Almería) se ha sumado, a principios de agosto, la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, quien ha aprobado una ordenanza que prohíbe el desnudo integral en todas las playas de la ciudad. Quien se quite el bañador deberá desprenderse también de 750 euros.

“Es absurdo que según la ley se pueda ir desnudo por la calle y en la playa te puedan multar”, dice Rafael Ortiz, presidente de la Asociación de Nudismo y Naturismo de Andalucía (ANNA). La Federación de Asociaciones Naturistas de España inició el pasado viernes el recurso contra la normativa municipal gaditana.

Aunque la mayoría de las normas son comunes -a las citadas hay que añadir la prohibición de usar jabón o detergente en las duchas públicas, de hacer fuegos en la arena o tirar las colillas de los cigarrillos-, algunos ayuntamientos son más originales. En Cartaya (Huelva) no se puede ir a la playa, ni aparcar en el paseo marítimo, con vehículos “tuneados”; en Fuengirola (Málaga) está prohibido hacer “grandes estructuras de arena” y poner el platillo al lado para ganarse unos euros; y en Málaga capital, además de no poder tocar la guitarra, si un vigilante le sorprende tras una “evacuación fisiológica” en el mar el desahogo le puede costar hasta 300 euros de multa.

La carrera normativa a la que se han sumado algunos ayuntamientos ha desbancado la estampa idílica de libertad y relax que la mayoría asocia a las vacaciones en la playa. Sin embargo, aún quedan retazos de costa en la que las normas, aunque existen, son mucho más laxas como las playas de Los Muertos, en Carboneras, o la de Cabo de Gata, ambas en Almería; en Cádiz, Caños de Meca, El Palmar, Bolonia y parte de los arenales de Zahara de los Atunes; las playas de Doñana, en Huelva, o las calas de Maro, en Málaga.

- Cádiz. Aunque hace tres semanas que está prohibido hacer nudismo en las playas de la capital gaditana, aún no ha habido ninguna denuncia por incumplimiento de esta norma. “Si vemos a alguien haciendo nudismo, le explicamos lo que sucede y, normalmente, se viste sin problema. Así estamos actuando por el momento”, dice un agente de la policía local de Cádiz que trabaja en el puesto de control de la playa de la Victoria. Pero los nudistas se quejan de que si no hacen caso a la policía los pueden denunciar por desacato a la autoridad.

La policía de Cádiz ha puesto desde mediados de junio 126 denuncias por jugar con pelotas en la playa. Las sanciones van de 90 a 120 euros. “Sólo se actúa cuando hay quejas de los demás usuarios. Igual que con la música”, explica. Él, con otros cinco policías, tiene que controlar en ocasiones a 80.000 personas en casi ocho kilómetros de playa.

“No bajar muebles a la playa”, es la primera prohibición que aparecía anoche en los carteles de las playa de la Victoria y La Caleta ante la celebración del Trofeo de Fútbol Ramón de Carranza. Sólo por unas horas, ayer se permitió hacer barbacoas en la playa, pero no sobre la arena. Antes los vecinos prendían sillas y armarios viejos que se bajaban de sus casas, costumbre que ahora está prohibida. Anoche funcionó la Operación playa limpia, y los carteles con las normas de uso podían verse por toda la ciudad desde hace una semana.

- Málaga. El Ayuntamiento, en la ordenanza de uso y disfrute de las playas del término municipal, prohíbe a los bañistas tocar la guitarra en la arena o “cualquier otro artefacto… que emita ruidos que molesten a los demás”. Eso sí, el Consistorio permite el rasgueo “en circunstancias especiales” y siempre que el que hace ruido esté alejado 15 metros de toda forma humana perturbable. La normativa limita, además, la venta ambulante de comida, bebida y semillas. Pero, a partir de las 22.00 y hasta las 08.00 se puede cocinar en la playa. Están prohibidas también las “evacuaciones fisiológicas” en el mar. Si le ven la multa puede llegar a los 300 euros.

En la Costa del Sol occidental las ordenanzas municipales compiten en originalidad. El Ayuntamiento de Benalmádena niega a los bañistas la posibilidad de llevar a la playa la bombona de butano que alimente el fuego de la parrillada. Algo tan común en las pequeñas calas de Mijas-Costa, es multa segura en el pueblo de al lado. Mientras que en Fuengirola están prohibidas las “grandes estructuras de arena” con fin lucrativo. Marbella ha decidido, por su parte, eliminar la figura del masajista nómada que busca clientes en la arena y obliga a los masajistas a estar debidamente titulados y a contar con una pequeña instalación para recibir a sus clientes.

- Huelva. En Cartaya, cuyo término incluye playas como El Rompido, San Miguel o El Portil, los que peor lo tienen son los conductores de vehículos tuneados. “Hacen demasiado ruido e impiden el descanso de vecinos y turistas”, sentencia el alcalde de Cartaya, Juan Antonio Millán. La prohibición se extiende a todos los aparcamientos costeros. Según la oficina de turismo de Almonte, en el litoral de Matalascañas -con 40 kilómetros de playa- no hay ninguna prohibición específica. Lo mismo ocurre en el espacio natural de Doñana donde, a pesar de la existencia de especies protegidas, “se siguen la misma normativa que en el resto de las playas”, informan desde el parque nacional.

- Almería. Todo el mundo sabe que playas de la provincia como El Barronal, Las Negras, cala de En Medio y cala de San Pedro son tradicionalmente nudistas; que en las más urbanas como San José o Aguamarga esta práctica se hace incómoda y que en playas como Rodalquilar o Los Escullos, nudistas y textiles conviven sin problemas. El bando dictado este verano por Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, alcalde de Almería, prohibe, entre otras actividades, la acampada o las “estructuras de lona y demás habitáculos”, pero basta darse una vuelta un domingo por la almadraba de Cabo de Gata para observar cuántos no se han dado por enterados. Por ahora sólo el municipio de El Ejido se ha atrevido a prohibir de manera expresa el nudismo integral. Pese a la norma, el nudismo se practica sin problemas en la playa ejidense de Punta Entinas.

Fuente/elpais.com/

Cádiz, la ciudad que se convierte en playa

  • Posted on agosto 20, 2009 at 8:08

Es fácil perderse por Cádiz, una ciudad rodeada de mar que cuenta más de 3.000 años y ofrece a sus turistas un paseo marítimo que se pierde en playas de fina arena blanca, monumentos arquitectónicos del siglo XVIII, museos históricos que se remontan a la época de los fenicios y delicias gastronómicas como los famosos guisos marineros. Además, cuando cae el sol, las terrazas del paseo marítimo abren sus puertas a los amantes de lo nocturno mientras el baularte de la Candelaria ofrece espectáculos de flamenco al aire libre.
El Museo de las Cortes de Cádiz es una parada obligatoria para todos aquellos que quieran empaparse de la cultura gaditana. El espacio está dedicado a la Historia de Cádiz durante los siglos XVIII y XIX y, en especial, al Cádiz de las Cortes y a la Constitución de 1812. Además, incluye una maqueta de la ciudad, realizada en caoba y marfil. Otro de los centros más emblemáticos es el Museo de Cádiz que, ubicado en la plaza de Mina, alberga, entre otros tesoros, joyas y sarcófagos fenicios de más de 3.000 años.
Los turistas tampoco pueden olvidarse de visitar el monumento gaditano por antonomasia, la Catedral de Cádiz. Se trata de un templo barroco construido entre 1722 y 1853 que puede verse a muchas millas mar adentro y representaba el poder de la monarquía católica y sus posesiones ultramarinas. De hecho, los fondos del comercio americano financiaron parte de su construcción. Otra de las mayores muestras de este ‘Cádiz americano’, es la Torre Távira, una de las 183 torres-miradores edificadas por los comerciantes locales para vigilar la actividad portuaria.
Por supuesto, las playas son otro de los grandes atractivos de la provincia gaditana, que cuenta en su haber con más de 260 kilómetros de costa en los que se pueden encontrar playas vírgenes para los amantes de la soledad y los paisajes naturales, playas urbanas equipadas con toda clase de infraestructuras para las familias y pequeñas calas de varios kilómetros y aguas tranquilas. Las más destacadas son la Playa de Cortadura, característica por sus dunas y la Victoria, declarada mejor playa urbana de Europa que, además, se comunica con la de Santa María del Mar por unas escaleras de caracol.
Además, la playa hace función de paseo, parque para los niños, puesta a punto de los ancianos y, sobre todo, escenario de deportes. Y, es que, gracias a su clima y condiciones naturales, Cádiz es ideal para practicar vela, windsurfing, submarinismo y natación.
Tampoco se puede pasar por Cádiz sin probar sus característicos guisos marineros con cazón, corvina y rape, que se sirven acompañados de “manzanilla”, vino genuino de San Lúcar de Barrameda. Otro de sus platos más sabrosos es el arroz caldoso. Y como no probar las célebres “tortillitas de camarones”, pequeños bocados de harina de garbanzo y trigo aderezados con cebolla, perejil, sal, aceite, agua y camarones. Aunque, para los que vayan con prisa, lo más práctico será ir de tapas y probar un poco de todo. Una de las mejores zonas para probar estas “delicatessen” es la calle Zorrilla.
Y cuando cae el sol, el eje de las noches de Cádiz es el paseo marítimo, adonde se traslada el ambiente que mantienen los estudiantes en el casco antiguo durante el invierno. Y, para los que gusten del flamenco, todos los jueves por la noche el baluarte de la Candelaria, un recinto fortificado y rodeado de mar situado entre la Alameda Apodaca y el Castillo de Santa Catalina, ofrece espectáculos al aire libre. Más tranquilo es el ‘El Pópulo’, el barrio más antiguo de la ciudad, donde el ‘Pay Pay’ reserva para la madrugada una cita con los cuentacuentos, costumbre muy arraigada en la cultura gaditana.

fuente/abc.es/